Personalidades del sector público y privado de América Latina intercambian experiencias para acelerar la transición hacia la movilidad eléctrica en el transporte público de la región

Salvador de Bahía, Brasil, 21 de agosto de 2019. En el marco de la Semana del Clima de América Latina y el Caribe se realizó el bloque temático “Construcción de ciudades sostenibles a través de la planificación de la movilidad y tecnologías cero emisiones: condiciones propicias, alianzas estratégicas y financiamiento”.

El evento fue organizado por ONU Medio Ambiente, GIZ, LEDS LAC, C40 y SLoCaT, con el apoyo del programa EUROCLIMA+ de la Unión Europea.

El panel se dividió en tres sesiones temáticas en las que se presentaron iniciativas claves y lecciones aprendidas para acelerar el despliegue de la movilidad cero emisiones y resiliente al clima en América Latina. Durante el evento, compartieron sus perspectivas, representantes de gobierno de alto nivel, así como representantes de ciudades, sector privado y financiero y sociedad civil.

La expansión urbana, la falta de planificación integrada y de capacidades, así como la carencia de alianzas sólidas y mecanismos financieros eficientes, son las principales barreras que deben abordarse en las ciudades de América Latina para que la transformación de transporte sostenible con bajas emisiones de carbono sea una realidad.

En la primera sesión de la jornada, representantes de alto nivel compartieron los pasos para liderar el camino hacia ciudades sostenibles a través de la movilidad urbana resiliente a las emisiones y cero emisiones. La discusión se centró en destacar la contribución de la movilidad urbana y las tecnologías de cero emisiones a la mitigación del cambio climático en la próxima generación de las Contribuciones Nacionalmente Determinadas (NDCs, por sus siglas en inglés) que tendrá lugar en el año 2020.

En el segundo bloque, se hizo énfasis en cómo el sector privado, a través de la aplicación de nuevas tecnologías de cero emisiones -como los vehículos de propulsión eléctrica – respalda la implementación de modelos de desarrollo orientados al tránsito y coadyuva a acelerar la movilidad urbana sostenible, socialmente inclusiva y resiliente al clima. La sesión también propició el intercambio sobre cómo los marcos legales y regulatorios están transformando la inversión privada, de acuerdo con los movimientos sostenibles en las ciudades.

Como cierre, se discutió sobre la necesidad de generar mecanismos financieros concretos y modelos comerciales para ampliar la inversión en movilidad urbana sostenible y cuál es el rol que deben asumir los gobiernos nacionales y subnacionales para desbloquear la inversión privada en movilidad urbana sostenible y soluciones de cero emisiones, por ejemplo, a través de la inserción del transporte público eléctrico.

Al evento asistieron personalidades de alto nivel de la región como Roberto Castelo Branco, secretario de relaciones internacionales de Brasil; Sergio Bergman, ministro de Ambiente y Desarrollo Sustentable de Argentina y Verónica Geese, Secretaria de Estado de Energía de Santa Fe, Argentina.

De acuerdo con el Informe Regional de Movilidad Eléctrica 2018 de ONU Medio Ambiente, la flota vehicular en América Latina y el Caribe podría triplicarse en los próximos 25 años. El sector transporte es el principal consumidor de energías fósiles de la región y por ende es la principal fuente de contaminación del aire. La movilidad eléctrica puede ayudar a los países a modernizar sus sistemas de transporte masivo al tiempo que reducen las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI), en línea con sus compromisos del Acuerdo de París.

Para mayor información, por favor contacte a:

Unidad de Comunicación para América Latina y el Caribe, ONU Medio Ambiente: noticias@pnuma.org, +507 305-3182.

Argentina avanza en la elaboración de su Estrategia Nacional de Movilidad Eléctrica a través de la capacitación del sector técnico sobre los avances y proyecciones de la industria

Buenos Aires, Argentina, 13 de agosto de 2019. En todo el mundo existe un consenso en torno a la relevancia de diversificar las alternativas de movilidad sostenible para frenar las emisiones de gases de efecto invernadero y mejorar la calidad del aire en las ciudades. Como parte de este proceso, el mercado de los vehículos eléctricos (VE) tuvo un crecimiento exponencial durante este siglo a nivel global y en Argentina, si bien su penetración aún es reducida, los últimos 5 años fueron claves en materia de estudio y preparación de terreno.

Impulsada por el Estado argentino y ONU Medio Ambiente, con el apoyo del Programa EUROCLIMA+ de la Unión Europea, se llevó a cabo una nueva etapa de formación en el marco del Proceso de Estrategia Nacional de Movilidad Eléctrica, que consiste en la capacitación técnica a todos los sectores involucrados para alcanzar una visión común. “Argentina tiene un rol fundamental en la transición hacia la movilidad eléctrica de todo América Latina. Aguas arriba, desde el litio y el cobalto en el norte, el conocimiento científico y la regulación de fomento a la innovación electrónica necesarias para producir baterías, además de una industria automotriz madura. Aguas abajo, con casi la totalidad de sus habitantes viviendo en ciudades, que podrán disfrutar de un aire más limpio y un transporte público digno”, opinó Agustín Matteri de ONU Medio Ambiente.

Con la ejecución de pruebas piloto para comprender la tecnología implicada en estos sistemas, un componente fundamental es la identificación de las oportunidades en materia productiva, siendo la generación de valor agregado a la industria local del litio y las posibilidades de industrialización de baterías y vehículos eléctricos elementos muy importantes.

A través de dos jornadas – una instancia virtual y otra presencial llevada a cabo en el Instituto Tecnológico de Buenos Aires – se buscó consensuar los requisitos para la extensión de vida útil y disposición final de las baterías de ion-litio (BIL) e interoperabilidad de las estaciones de recarga, con foco en ciudades y provincias sustentables y estrategias locales para el despliegue de la tecnología nacional. Uno de los desafíos es definir un correcto tratamiento del caudal de BIL que ingresa al país en el final de su utilidad, para evitar consecuencias similares a las que se originan con las baterías convencionales: contaminación de suelos, afluentes y reservorios hídricos o contaminación atmosférica.

Como materia prima en el mundo de los motores sustentables, el litio se caracteriza por su alta capacidad conductora y densidad energética. Actualmente, los Estados que tienen una mayor producción son Australia (que lidera por una gran diferencia), Chile, China y Argentina, que cuenta con 9,8 millones de toneladas. En el resto de Latinoamérica, Bolivia cuenta con 9 millones de toneladas y Chile con 8,4 millones.

“Incentivar la producción de litio es abarcar el problema de raíz y no solo pensar en el beneficio de la movilidad eléctrica para el medio ambiente, sino también en cómo llevar a cabo estrategias para hacer una industria nacional sostenible en el tiempo”, expresó Diego Cosentino, Gerente Regional de FIA Región IV.

Con alrededor de 400 vehículos híbridos y 50 vehículos eléctricos, Argentina asume el reto de generar las condiciones para ampliar su parque automotor sostenible, tanto en lo que refiere al uso personal como a los sistemas de transporte público.  Parte de este abordaje se está logrando con incentivos económicos que incluyen la reducción del impuesto a la importación de vehículos y cargadores, así como del costo de patentes, y en cuanto a la infraestructura, se sentaron las bases para la colocación de estaciones de recarga y se desarrollaron los primeros corredores eléctricos. No obstante, todo cambio técnico implica también una transformación social y cultural.

“Una planificación estratégica de la industria no solo beneficia al mercado de la movilidad eléctrica sino también a los consumidores, pudiendo brindar mejores soluciones para llevar a cabo las acciones hacia una forma de transporte accesible y segura. Es indispensable que los distintos sectores de la producción trabajen en conjunto para lograr el objetivo final de contribuir a un futuro con menos contaminación ambiental”, concluyó el Lic. Pablo Azorín, Jefe de  Seguridad Vial  y Medio Ambiente de FIA Región IV.