¿Qué hay de nuevo en el informe de este año?

El informe de 2020 concluye que, a pesar de una ligera caída en las emisiones de dióxido de carbono causada por la pandemia de COVID-19, el mundo todavía se dirige a un aumento de temperatura de más de 3°C este siglo – mucho más allá de los objetivos del Acuerdo de París de limitar el calentamiento global muy por debajo de 2°C y hacer todo lo posible por no superar los 1,5°C –.

Sin embargo, una recuperación de la pandemia baja en carbono podría reducir 25% las emisiones de gases de efecto invernadero esperadas para 2030, según políticas vigentes antes de la COVID-19. Tal recuperación superaría con creces los recortes de emisiones previstos con la implementación de los compromisos no condicionados en el marco del Acuerdo de París, y acercaría al mundo a la trayectoria de 2°C.

El informe también analiza las actuales medidas de recuperación bajas en carbono, resume el impacto de los nuevos compromisos de descarbonización de las naciones y analiza el potencial de los sectores de aviación, transporte marítimo y estilos de vida en los esfuerzos para cerrar la brecha.

“Las últimas décadas se han caracterizado por procesos disruptivos que han venido a beneficiar y cambiar para bien las costumbres y prácticas del género humano. También, en las últimas décadas ocurrieron fenómenos que han perjudicado y amenazan con perjudicar aún más al género humano: el cambio climático, la contaminación aguda de ciudades, y el alto costo de la energía convencional y de la movilidad motorizada.

Este documento se enfoca en la movilidad principalmente ligera por ser la que aporta el mayor volumen de emisiones de gases de efecto invernadero y de contaminantes locales. También por ser la que más ha sido objeto de la transición hacia la electrificación. Lo anterior no demerita ocuparse también, en documentos sucesivos, de las otras formas de movilidad como el transporte pesado, el transporte público masivo, los transportes férreos, aéreos y marinos, las motocicletas y triciclos motorizados, que también contribuyen en forma significativa a los problemas que se han enumerado.”

Fuente: Iniciativa Climática México

Autores:
Daniel Chacón
Ricardo Cruz
Rodrigo Palacios
Fernando N. Ramones
Luisa Sierra Brozon

World Energy Outlook Special Report 2016: Energy and Air Pollution

  • Around 6.5 million premature deaths each year can be attributed to air pollution
  • Energy production and use are by far the largest man-made sources of air pollutants
  • Technologies to tackle air pollution are well known

Clean air is vital for good health. Yet despite growing recognition of this imperative, the problem of air pollution is far from solved in many countries, and the global health impacts risk intensifying in the decades to come.

The scale of the public health crisis caused by air pollution and the importance of the energy sector to its resolution are the reasons why the IEA is focusing on this critical topic for the first time.

Based on new data for pollutant emissions in 2015 and projections to 2040, this special report, the latest in the World Energy Outlook series, provides a global outlook for energy and air pollution as well as detailed profiles of key countries and regions: the United States, Mexico, the European Union, China, India, Southeast Asia and Africa.

In a Clean Air Scenario, the report proposes a pragmatic and attainable strategy to reconcile the world’s energy requirements with its need for cleaner air. Alongside the multiple benefits to human health, this strategy shows that resolving the world’s air pollution problem can go hand-in-hand with progress towards other environmental and development goals.

PREPARED FOR:  American Public Transportation Association  Darnell Grisby, Director, Policy Development and Researc

This study was conducted for the American Public Transportation Association (APTA) by the Shared-Use Mobility Center (SUMC), with funding provided through the Transit Cooperative Research Program (TCRP) Project J-11, Quick-Response Research on Long-Term Strategic Issues. The TCRP is sponsored by the Federal Transit Administration (FTA); directed by the Transit Development Corporation, the education and research arm of APTA; and administered by The National Academies, through the Transportation Research Board. Project J-11 is intended to fund quick response studies on behalf of the TCRP Oversight and Project Selection (TOPS) Committee, the FTA, APTA and its committees.
This report was primarily written by Colin Murphy under the direction of the Principal Investigator, Sharon Feigon, and was edited by Tim Frisbie, all of the Shared-Use Mobility Center (SUMC). SUMC is grateful to TransitCenter for a research grant that supported the extensive interview portion of this project. The interviews and the data analysis of transit capacity were done in association with Sam Schwartz Engineering and overseen by Joe Iacobucci. Additional research, analysis, and editorial input were contributed by Albert Benedict, William Kaplowitz, and Jacques Kibambe Ngoie of SUMC, and Ben Norquist and Vig Krishnamurthy of Sam Schwartz Engineering.
The work was guided by a project panel whose members included Marlene Connor, Marlene Connor Associates; Shyam Kannan, Washington Metropolitan Area Transportation Authority; Gabe Klein, Fontinalis Partners; Jacob Lieb, Los Angeles Metro; Crystal Lyons, Crystal Fortune Lyons LLC; Jonathan McDonald, Atkins North America; Carl “Tex” Morgan, VIA Metropolitan Transit; Kristina Quigley, Regional Transportation Commission of Southern Nevada; Stephen Schlickman, Urban Transportation Center, University of Illinois at Chicago; Carl Sedoryk, Monterey-Salinas Transit; Aaron Weinstein, San Francisco Bay Area Rapid Transit District. Project liaisons were Darnell Grisby, American Public Transportation Association; Wendy Reuter, Canadian Urban Transit Association; and Katherine Kortum, Transportation Research Board. The project was managed by Dianne Schwager, Senior Program Officer at the Transportation Research Board, whose guidance, insight, and energy were invaluable in the completion of this study. Darnell Grisby, Director, Policy Development and Research, APTA developed the research framework and submitted the request for funding this research report.

Una hoja de ruta para la sostenibilidad
“Este documento ayudará a los países a perfeccionar y ampliar aún más sus carteras de políticas de eficiencia energética en el transporte, con el fin de alcanzar los ambiciosos objetivos de la eficiencia energética, necesarios a garantizar un futuro energético sostenible”.

Una vía para la descarbonización neta de la economía regional para mediados de este siglo.

El sector del transporte es un gran consumidor de energía, representando el 19% del consumo mundial de energía final en 2013. El mismo sector representará el 97% del aumento del consumo de petróleo mundial entre 2013 y 2030. Las consiguientes implicaciones —en términos de consumo energético y emisiones de gases de efecto invernadero— de un sector transporte dominado por el petróleo, apuntan a que la reducción del combustible utilizado en este sector sea (y debe ser) una de las más altas prioridades para todos los países.

La reducción de las emisiones de carbono negro puede beneficiar rápidamente al clima y la salud pública.

Un año después de París, la comunidad de transporte está cada vez más en condiciones de intensificar la acción hacia una movilidad neta de cero emisiones netas y una mayor acción en materia de adaptación.