This report provides an overview of the opportunity represented by the electrification of inland and coastal ferries in Latin America. In preparation of this report, four main pieces of research have been undertaken:
1) A review of electric ferry activity around the world and interviews with several project teams;
2) Construction of an economic model – the Latam E-Ferry Model (LEFM) – comparing the capital and operating costs of a typical mid-sized electric ferry to those of a conventional diesel-powered ferry;
3) Assembly of a data set of ferry routes in Latin America, and assessment of five initial candidate routes for electrification; and
4) Analysis of the electric ferry supply chain and identification of addressable market size in Latin America.

As a result of this work, a number of conclusions can be drawn and recommendations made.

La Ruta Energética ha buscado definir el camino y prioridades en materia energética existentes hoy en día, las cuales son diferentes a las de cuatro u ocho años atrás. Su elaboración se llevó a cabo con la mayor participación y diálogo ciudadano a lo largo del país, es decir, escuchando a los diferentes actores, provenientes tanto del sector público como de la sociedad civil, incluyendo el mundo académico, ONGs, grupos ambientalistas, juntas de vecinos, gremios, empresas y representantes de comunidades y pueblos indígenas, bajo la convicción de que son agentes fundamentales para lograr un desarrollo sostenible. A su vez, la “Ruta” será una herramienta eficaz de seguimiento de objetivos, acciones y metas concretas que marcarán la carta
de navegación de los próximos años.

La ciencia ha advertido que pronto el mundo experimentará una crisis climática sin precedentes en la historia causada por la acción humana, a menos que acciones transformadoras sean tomadas a escala global.
Chile se ha comprometido con la acción climática de manera decidida y ambiciosa. Durante el 2020 actualizó su Contribución Determinada a Nivel Nacional y se comprometió a ser carbono-neutral al 2050, siendo el único país en vías de desarrollo en hacerlo y uno de los pocos del mundo en comenzar a tramitar una Ley Marco de Cambio Climático. El cumplimiento de ambos objetivos requerirá de acciones transformadoras en su sociedad y su economía.

 

La forma en que la energía se produce y consume en el mundo deberá experimentar cambios radicales. Tres cuartas partes de las emisiones de gases de efecto invernadero del planeta corresponden a este sector, principalmente producidas por el uso de combustibles fósiles. En Chile ya se ha iniciado una ruta a la eficiencia energética y a la
electrificación usando energía renovable. Sin embargo, es necesario desarrollar soluciones complementarias para descarbonizar sectores y aplicaciones en las que la electricidad directa u otras soluciones no son costo-eficientes, confiables, accesibles o factibles.

Actualización de la NDC de Chile.

Un tercio del consumo energético final en Chile corresponde al sector transporte y, de esta fracción, el 98% corresponde a derivados del petróleo (Balance Nacional de Energía 2015), volviéndolo responsable de cerca de un 20% del total de emisiones de Gases de Efecto Invernadero (GEI) del país además del impacto local por polución que ese consumo produce en las concentraciones urbanas.

Esta situación plantea la necesidad urgente de implementar políticas públicas que apunten a un uso eficiente de la energía en el sector transporte para reducir los efectos en el medioambiente, pero también para disminuir la dependencia de Chile de combustibles importados y la vulnerabilidad que ello tiene aparejado.